Ansiedad constante y estrés elevado
Con frecuencia, la presencia de una ansiedad constante y un estrés elevado dentro del hogar mantienen al sistema nervioso en alerta, dificultando la resolución pacífica de los desacuerdos. Este panorama suele verse alimentado por una preocupación excesiva y pensamientos negativos recurrentes que intensifican la aparición de episodios de ataques de pánico o un persistente miedo sin razón aparente en la rutina diaria.
